Sin el febril recuerdo
de afectos pasados,no tiene ya dueño,
ni afán ni partidarios.
Sólo queda la tierra
que escarneció un díacon empeño iluminado.
Vuelven tiras de tiniebla
que ya nada sustentan,hechuras desgarradas
forman cadenas extravagantes
que poco a poco se disipan.
Efímeras promesas
acompañan el tránsitoa la meta del olvido.
Resuenan ecos
de voces secretas,soflamas ahogadas,
y dogma corrupto.
La palabra se colmó ya
de silencios abatidosque dibujan con trazo fugaz
el osario de su memoria.
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